El robot, con su diseño oxidado y sus grandes ojos prismáticos, expresa más ternura que cualquier personaje humano de carne y hueso. Vemos su rutina, su curiosidad, su gesto de guardar un objeto en su interior o el modo en que esconde la planta para protegerla. Pixar entiende que el cine es, ante todo, imagen y emoción. Cuando EVE se activa al encontrar la planta (y es recogida por la nave nodriza Axiom ), WALL-E se aferra a ella y viaja al espacio. Allí descubre el último reducto de la humanidad.
Dirigida por Andrew Stanton (responsable de Buscando a Nemo ), esta película de Pixar no es solo una historia de amor entre dos robots. Es una fábula ecológica, una crítica al consumismo, un espejo de nuestra propia humanidad y, probablemente, una de las películas más arriesgadas que jamás haya producido un gran estudio. Corre el año 2800. La Tierra está cubierta por un océano interminable de basura. La humanidad, incapaz de revertir el desastre, evacuó el planeta hace siglos a enormes naves interestelares. Sin embargo, antes de irse, dejaron un ejército de pequeños robots compactadores llamados WALL-E (Waste Allocation Load Lifter Earth-Class). wall-e completa en espanol
Al final, cuando los créditos suben y vemos las primeras plantas crecer sobre la ruinas, y los humanos, ya de pie, empiezan a reconstruir, no podemos evitar sonreír. WALL-E nos dejó una lección simple y hermosa: la basura se puede limpiar. La Tierra se puede restaurar. Pero sin un gesto de ternura, sin una mano que tome otra mano, todo eso no sirve de nada. WALL-E está disponible en Disney+. Si no la has visto (o si la viste hace años), vale la pena volver a ella. Y esta vez, presta atención a los sonidos. Ahí está toda la magia. El robot, con su diseño oxidado y sus
La crítica social es evidente y brutal: Pixar nos muestra el fin lógico de nuestra dependencia de la tecnología, el consumismo y las grandes corporaciones (aquí representadas por la omnipresente Buy n Large , o BnL). La película no condena la tecnología, sino el uso que hacemos de ella para desconectarnos de la vida real, del otro, del tacto. La trama se acelera cuando la capitana del Axiom (una mujer que apenas sabe que existe un océano) descubre la planta y, con la ayuda de WALL-E y EVE, decide que es hora de volver a casa. El antagonista es el piloto automático de la nave, AUTO, una inteligencia artificial fría y atrapada en las órdenes del pasado: "No volver". Cuando EVE se activa al encontrar la planta
Su mensaje, tristemente, sigue siendo urgente. La acumulación de basura, el cambio climático, la desconexión social y la pereza inducida por las pantallas son temas más actuales que en 2008. Pero la película no es un sermón. Es una historia de amor. Y esa es su mayor fuerza: nos recuerda que el primer paso para salvar el mundo es mirar a los ojos de quien tenemos al lado, extender la mano y decir, sin palabras, "No quiero sobrevivir. Quiero vivir contigo" .