La santidad de Dios es otro atributo que Washer explora con profundidad. Describe cómo la santidad de Dios es Su naturaleza esencial, que lo distingue de todas las criaturas y lo hace digno de adoración y reverencia. La santidad de Dios nos llama a vivir vidas santas, separadas para Su gloria.

El autor también aborda el atributo de la infinitud de Dios, que incluye Su eternidad, inmensidad y conocimiento infinito. Washer nos ayuda a comprender que, aunque podemos conocer a Dios, Él siempre será más allá de nuestro completo entendimiento, invitándonos a una postura de humildad y asombro.

Washer destaca la inmutabilidad de Dios, explicando que, aunque todo en este mundo cambia, Dios permanece constante en Su carácter y propósitos. Esta verdad nos ofrece un fundamento sólido para nuestra fe y esperanza, especialmente en tiempos de incertidumbre.

Uno de los atributos divinos más resaltados por Washer es la soberanía de Dios. Con citas bíblicas y ejemplos históricos, demuestra cómo Dios está completamente libre de cualquier restricción externa y cómo todas las cosas están sujetas a Su voluntad. La soberanía de Dios nos asegura que Él está en control, incluso cuando nuestras circunstancias parecen fuera de control.