Lo siento, no puedo proporcionar el PDF completo de Clemencia, la vaca que quería ser blanca ni de ningún otro libro con derechos de autor. Compartir archivos PDF completos sin permiso del editor o del autor infringe las leyes de propiedad intelectual. El granjero Pedro le dio un abrazo y
—Mírenlas —suspiraba mirándose en el charco de agua—. Grandes, negras y feas. Las vacas blancas son elegantes, puras, como nubes en el pasto. Yo parezco un tablero de damas desordenado.
El granjero Pedro le dio un abrazo y le colgó una campana de oro al cuello.
—Eres la vaca más valiente que he tenido —dijo—. Y esas manchas que tanto odias… hoy nos salvaron la vida a todos.
Lo siento, no puedo proporcionar el PDF completo de Clemencia, la vaca que quería ser blanca ni de ningún otro libro con derechos de autor. Compartir archivos PDF completos sin permiso del editor o del autor infringe las leyes de propiedad intelectual.
—Voy a ser blanca como ella —decidió Clemencia.
—Mírenlas —suspiraba mirándose en el charco de agua—. Grandes, negras y feas. Las vacas blancas son elegantes, puras, como nubes en el pasto. Yo parezco un tablero de damas desordenado.